Hasta los 12 minutos del segundo tiempo, cuando Marcos Ruben logró su segundo gol personal para que Rosario Central se ponga 2-0 arriba en el marcador, parecía que River había dejado en Buenos Aires el traje de sólido equipo, que le había permitido salir campeón a tres fechas del final de la Liga Profesional. Pero bastó que se ajusten algunos piezas, más la precisa pegada de Agustín Palavecino, para que los conducidos por Marcelo Gallardo lleguen al menos al empate y extiendan su racha positiva.

Justamente por estas horas, más allá de la natural alegría por la conquista del campeonato, el “mundo River” sigue pendiente de qué decidirá el “Muñeco” sobre su futuro. Desde Uruguay aseguran que el sólo hecho de que todavía no rechazó la propuesta que le hicieron para que sea el DT de esa selección, les da esperanzas. Sin embargo, da la impresión de que aun queda mucho por charlar y gestionar, para finalmente conocer la decisión.